
El compromiso de ida de «La Gran Final» de la categoría Sub-21 correspondiente al Torneo de Fuerzas Básicas de la Liga MX, por fin se llevaría a cabo.
La Cancha No. 1 de Cantera en Ciudad Universitaria, se vestía de gala para recibir a sus Pumas Sub-21 que le hacían los honores al Club Santos Laguna en la misma categoría.
Las acciones daban inicio en punto de las 10:00 horas, y como plaga en épocas apocalípticas, llegó el delantero verdiblanco Luis Mascareño para marcar el primero de la mañana en el tanteador, siendo apenas las 10:01 horas en el reloj.
Los jóvenes laguneros ya iban ganando el partido y apenas iba un minuto de juego.Gol de vestidor y balde de agua fría para la lozanía universitaria.

A partir de allí, las acciones se vieron un tanto mermadas, tal parecía que el 0-1 era plan de un conformismo, porque todas las aproximaciones eran detenidas por las defensivas.
Pero los jóvenes del Santos Laguna no querían irse así de vuelta a la Comarca, así que al 26′ el volante ofensivo Luis Vega puso el 0-2 para el récord del partido y tal parecía que este encuentro ya se decantaría para un solo lado, el albiverde.
Pero los Pumas por algo llegaron a esta instancia, por algo están peleando el campeonato, y ese algo apareció antes de terminar la primera parte.
Norberto Jiménez le puso número a la casa y acercó a los auriazules antes del descanso y así puso el marcador 1-2.

El chico puso todo su empeño al conducir el balón y disparar un gran cañonazo de derecha para que la de gajos fuera directo a besar las redes y así irse al descanso más tranquilos, sabedores de que la desventaja ya no era mucha.
Para la parte complementaria, auriazules y albiverdes brincaron al césped de entrenamiento con la intención de acrecentar la ventaja y llegar a casa con comodidad en la vuelta, o acercarse e intentar dar la vuelta al marcador.
Las situaciones de gol en las porterías no se hicieron esperar y fue un segundo tiempo algo entretenido, pero también las imprecisiones no eran pocas, ya que nadie se hacía daño y el marcador no se movía.
Pero una gran pifia en la marcación defensiva en un tiro de esquina, provocó que el capitán del Pedregal Héctor Ramírez cabeceara un centro por a tierra desde el tiro de esquina por derecha sin siquiera brincar y de esta forma, fusilar a mansalva al arquero coahuilense, todo esto al minuto 72′.

De esta manera, el marcador se igualaba a 2 tantos.
La templanza que caracteriza a estos chicos no se quedaría tan tranquila con el empate, sabedores que en Torreón las cosas no serán iguales que en casa, así que fueron por más, y esa insistencia (o necedad) por conseguir grandes cosas fructificó 10 minutos después al minuto 82′.
Un centro por derecha al interior del área visitante bastó para que nuevamente llegara el «Capi» Ramírez a empujar el esférico a las redes, y a pesar del pegajoso marcaje del defensivo norteño, supo aguantar, no desesperarse y resolver como grande la jugada y de esta manera poner el 3-2 en el electrónico.
Héctor Ramírez lograba su doblete en el juego y provocaba la voltereta estudiantil.

Las pequeñas gradas de la Cancha 1 de Cantera eran un manicomio, la locura total.
El tiempo siguió su curso y con esto, la finalización del encuentro de ida de la Gran Final.
Pumas jugó en grande al darle la voltereta a un 0-2 que ya tenía endilgado, y tienen que saber jugar inteligentemente en La Comarca, porque las situaciones serán adversas, y Santos Laguna deberá aprender a manejar los tiempos y el partido, saben que no jugaron mal porque tuvieron en un palmo a los universitarios y en casa se harán más fuertes con su gente, a final de cuentas, la ventaja con la que viajan los cachorros no es mucha y podrían remontar.
Se vienen 90 minutos más de adrenalina pura en la región geográfica de las tres ciudades, y aunque Pumas lleva poca delantera en el marcador, al fin y al cabo, ventaja es.

