
Pumas llega a Toluca con más preguntas que certezas y con una afición que todavía intenta entender qué pasó entre la ilusión del torneo pasado y este arranque tan cuesta arriba.
A ver, tampoco se trata de incendiar todo en la Jornada 2, pero sí de decirlo como es: el inicio no ha estado a la altura de lo que se esperaba. Primero fue el golpe en el Pumas Fan Fest ante América de Cali; después, el 3-0 frente a Pachuca en Ciudad Universitaria. Dos partidos, dos sensaciones incómodas y una pregunta que empieza a rondar desde muy temprano: ¿dónde quedó ese equipo que hace apenas unos meses hizo hablar a la afición de la octava, de garra en una final y de una camiseta que parecía pesar de la forma correcta?
Y el problema es que enfrente no estará un rival esperando a ver si Pumas despierta. Toluca viene de ganar 2-0 en su visita a Chivas, con goles de Alexis Vega y Jesús Gallardo, y ahora recibirá a los universitarios en el Estadio Nemesio Díez, una cancha que nunca suele ser amable cuando llegas con dudas. El encuentro está programado para este martes 21 de julio, a las 21:05 horas, tiempo del centro de México, y podrá sintonizarse por TV Azteca y FOX One. Así que este martes no solo se juega la Jornada 2: también se juega la primera respuesta seria de un equipo que necesita empezar a parecerse a algo.
Y ahí entra Esteban Solari. El “Tano” no es un nombre ajeno a la Universidad: ya vistió esta camiseta como jugador y sabe perfectamente que aquí no alcanza con verse ordenado; hay que competir con carácter, con intención y con esa garra que la tribuna reconoce de inmediato. Su recorrido como técnico también obliga a tener paciencia, pero paciencia no significa cheque en blanco. Ante Toluca, más que respuestas definitivas, Pumas necesita empezar a mostrar señales: una idea, una reacción y un equipo que sepa sostener el peso de la azul y oro.

Y si algo ha dejado claro este arranque es que la exigencia no viene de la nada. Mientras el primer equipo todavía busca acomodo, las categorías Sub-19 y Sub-21 ya dieron señales positivas en su inicio de torneo. No se trata de comparar procesos que viven momentos distintos, pero sí de recordar algo muy universitario: cuando hay jóvenes compitiendo, respondiendo y sosteniendo el orgullo de la cantera, el primer equipo también tiene que estar a la altura de lo que representa esta institución.
Por eso, el partido ante Toluca llega muy temprano, pero también llega en el momento justo para empezar a corregir el rumbo. Nadie está pidiendo que en la siguiente jornada aparezca un equipo perfecto, pero sí uno que compita, que responda y que vuelva a transmitir algo desde la cancha. La afición universitaria sabe estar en las buenas y en las malas, y ahí estarán los de corazón azul y piel dorada; pero también hay hambre de volver a ver esa garra con la que este equipo dejó soñando a su gente el torneo anterior. Porque esta camiseta no solo se usa: se defiende.
