La Jornada 5 en La Cantera dejó una tarde de contrastes para las fuerzas básicas de Pumas ante Necaxa. Mientras la Sub-21 cayó por la mínima en un partido cerrado y definido desde los once pasos, la Sub-19 respondió con una victoria 1-0 que le permite sostener el buen paso en este arranque del Apertura 2026.

Fue una jornada que no se puede leer desde una sola cara. Para Necaxa, el balance también tuvo valor: su Sub-21 supo competir, aprovechar el momento clave y defender con orden una ventaja trabajada. Para Pumas, la tarde dejó una llamada de atención en una categoría y una confirmación importante en otra.
Los primeros en entrar en acción fueron los equipos Sub-21. El partido fue parejo, disputado y con pocos espacios para romper. Pumas intentó asumir la iniciativa desde casa, pero no logró transformar esa intención en claridad suficiente para hacer daño. Necaxa, en cambio, encontró la diferencia en la primera mitad, cuando Misael Pedroza cobró de forma efectiva una pena máxima para poner el 0-1.
A partir de ahí, el encuentro obligó a los universitarios a remar desde atrás. Hubo búsqueda, hubo empuje por momentos, pero no apareció la precisión necesaria para igualar el marcador. Necaxa entendió bien el trámite: cuidó los espacios, administró los tiempos y sostuvo la ventaja con un orden defensivo que terminó siendo clave para llevarse el triunfo en territorio auriazul.
La derrota de la Sub-21 deja una lectura clara: en partidos tan cerrados, los detalles pesan demasiado. No basta con competir por tramos ni con intentar llevar el peso del juego; hace falta ser más fino cerca del área, tomar mejores decisiones en el último tercio y encontrar la manera de convertir la intención en oportunidades reales.

Más tarde llegó el turno de la Sub-19, y ahí la historia fue distinta para Pumas. El equipo auriazul se impuso 1-0 a Necaxa con anotación de José Herrera, en un partido que también tuvo exigencia, pero que los universitarios supieron sostener desde el orden y la concentración.
La victoria tiene un valor especial por el contexto. Pumas Sub-19 llegaba con un arranque sólido en el torneo y con la necesidad de confirmar que su buen momento no era casualidad. Además, el equipo afrontó el compromiso sin Alejandro Pérez en la banca, luego de la suspensión recibida tras el partido anterior ante Querétaro. Aun así, el grupo respondió en la cancha.
Necaxa no dejó de insistir. La Sub-19 de los Rayos buscó reaccionar durante el complemento, adelantó líneas e intentó encontrar el empate, pero el bloque defensivo de Pumas logró contener los intentos visitantes y cerrar el partido con una victoria importante.
Ahí también hay una lectura positiva para la cantera universitaria: no todos los triunfos tienen que ser vistosos para ser valiosos. A veces sostener una ventaja, defender bien los momentos incómodos y resolver por la mínima también habla de madurez competitiva, sobre todo en categorías donde cada partido forma tanto como exige.
La Jornada 5 deja entonces dos caminos distintos para Pumas. En Sub-21, una derrota que obliga a corregir detalles y a trabajar con mayor claridad en ataque. En Sub-19, una victoria que fortalece el paso del equipo y confirma que hay respuestas incluso cuando el contexto no es el más cómodo.
También hay que darle mérito a Necaxa. Su Sub-21 hizo un partido inteligente, aprovechó el penal y supo defender la ventaja; su Sub-19, aunque cayó por la mínima, no bajó los brazos y buscó el empate hasta el final. La jornada fue dividida en resultados, pero competitiva en ambos frentes.
Para Pumas, este tipo de días resumen muy bien lo que implica hablar de fuerzas básicas: resultados, sí, pero también proceso, aprendizaje y señales de crecimiento. La cantera no solo se mide por ganar o perder, sino por cómo compite, cómo responde y qué herramientas muestra cada categoría para seguir avanzando.
Ahora vendrá una nueva prueba ante Tijuana, donde tanto la Sub-21 como la Sub-19 tendrán otra oportunidad para ajustar, sostener lo bueno y corregir lo que dejó la visita de Necaxa a La Cantera.
Porque en la formación, cada jornada cuenta. Y esta dejó claro que Pumas tiene trabajo por hacer, pero también argumentos para seguir mirando de cerca a su cantera.
