Pumas Femenil llega a la Jornada 10 con uno de esos partidos que obligan a mirar la tabla, el momento y, sobre todo, la respuesta del equipo. Este viernes 2 de octubre, a las 19:00 horas, las universitarias recibirán a Tigres en el Estadio Olímpico Universitario, en una prueba de alta exigencia dentro del Apertura 2026. El encuentro podrá seguirse por ViX Gratis, el canal de YouTube de la Liga BBVA MX Femenil y TUDN.

Y sí, el rival pesa.
Tigres no es un equipo más dentro de la Liga MX Femenil. Las Amazonas llegan como segundo lugar del Grupo A con 22 puntos, apenas por debajo de Rayadas, y aunque vienen de empatar 1-1 ante Atlético de San Luis, siguen siendo uno de los equipos más fuertes, más constantes y más incómodos del torneo.

Pero Pumas tampoco llega a este partido desde la nada. Las auriazules vienen de empatar 0-0 ante Atlante en la Jornada 9, un resultado que dejó una sensación mixta: el equipo dominó, generó más oportunidades y buscó el arco rival, pero no logró convertir. Después de ese empate, Pumas se quedó con 13 puntos y en el cuarto lugar del Grupo B, todavía dentro de una pelea donde cada jornada empieza a pesar más.
Ahí está una de las claves de esta previa: Pumas necesita transformar las buenas intenciones en algo más concreto. Ante Atlante hubo control, hubo aproximaciones y hubo momentos de dominio, pero faltó el golpe que cambia los partidos. Contra Tigres, ese margen será mucho más corto. No bastará con competir por ratos ni con dejar buenas sensaciones; ante un rival de esta jerarquía, las oportunidades que aparezcan tendrán que pesar.
Y del otro lado también hay contexto. Tigres viene de una noche incómoda ante Atlético de San Luis, donde tuvo que remar desde atrás después del gol de Amina Bello. Alexia Delgado consiguió el empate con un tiro libre al 48’, pero las Amazonas no lograron quedarse con los tres puntos en casa. Además, Natalia Coury fue expulsada por doble amarilla y se perderá el partido ante Pumas.
Eso no convierte el duelo en un partido sencillo para las universitarias. Al contrario. Tigres llegará a C.U. con la necesidad de responder después de no ganar en la jornada anterior, y eso puede hacerlo todavía más peligroso. Las grandes escuadras suelen tener esa capacidad: incomodarse con un tropiezo y convertir el siguiente partido en una reacción.
Para Pumas, entonces, el reto será doble. Primero, sostener el orden defensivo ante un equipo con nombres capaces de romper partidos desde distintos sectores. Y segundo, encontrar la claridad que faltó ante Atlante. Porque si algo mostró la Jornada 9 es que Pumas puede plantarse, competir y generar, pero ahora necesita cerrar mejor las jugadas.
En ese sentido, Stephanie Ribeiro vuelve a aparecer como una jugadora a seguir. La delantera universitaria no solo es una referencia ofensiva para Pumas, sino una futbolista que ya forma parte de la historia del club: la institución destacó recientemente que llegó a 80 anotaciones con la playera azul y oro. En partidos de esta exigencia, donde quizá no haya demasiadas oportunidades limpias, su presencia en el área puede ser determinante.
Pero Pumas no puede depender únicamente de una jugadora. Ante Tigres, el equipo necesitará una versión mucho más completa: intensidad para disputar el mediocampo, concentración para no regalar espacios, precisión para salir con pelota controlada y paciencia para no desesperarse si el partido se vuelve cerrado.
Porque Tigres también sabe manejar esos escenarios. Las Amazonas tienen oficio, profundidad y experiencia para castigar errores. Incluso en una jornada donde no lograron ganar, como ocurrió ante San Luis, encontraron la manera de evitar la derrota y sostenerse en la parte alta del Grupo A. Eso habla de un equipo que puede no tener su mejor noche y aun así encontrar respuestas.
Para Pumas, el partido llega en un momento importante. Después de vencer a Puebla y empatar ante Atlante, la visita de Tigres a Ciudad Universitaria puede servir como una medida mucho más clara del momento real del equipo. No porque una sola jornada defina todo el torneo, sino porque enfrentar a uno de los rivales más fuertes siempre revela dónde están los avances y dónde siguen las tareas pendientes.
La clave estará en competir con inteligencia. Pumas necesita evitar que Tigres se sienta cómodo demasiado pronto, cerrar los espacios entre líneas y ser más fino cuando logre llegar al área rival. También tendrá que administrar bien los momentos del partido: saber cuándo presionar, cuándo esperar y cuándo acelerar.
Ciudad Universitaria puede jugar su parte. Recibir a Tigres en casa no es cualquier cosa, y para Pumas representa una oportunidad importante de mostrar carácter frente a su gente. No desde la obligación de hacer un partido perfecto, sino desde la necesidad de dar una respuesta seria, ordenada y contundente.
El duelo ante Tigres no llega como una prueba cualquiera. Llega justo después de un empate que dejó tarea ofensiva para Pumas y de un resultado que también dejó a Tigres con ganas de reaccionar. Dos equipos llegan con pendientes distintos, pero con una misma urgencia competitiva: demostrar que la Jornada 10 puede ser un punto de impulso.
Para las auriazules, el reto está claro: convertir el dominio en goles, sostener el orden y competir con la personalidad que exige enfrentar a una de las potencias de la Liga MX Femenil.
Porque en C.U., ante Tigres, no se trata solo de jugar un buen partido. Se trata de demostrar que Pumas puede sostener el crecimiento cuando la exigencia sube de nivel.
Crédito de imágenes: Pumas MX Femenil vía X (@PumasMXFemenil) y Club Tigres Femenil vía X (@TigresFemenil)
