El águila real y el cóndor andino que cuidan y protegen la Universidad de México, no permitirían tan fácil que los hijos de Belcebú llegaran a la capital del país para hacer sus travesuras en el empastado de su querido estadio Olímpico Universitario.

La parcialidad auriazul fue abarrotando el inmueble sudcapitalino y deseaban ver en la alineación a Marioni, Palencia, Dinenno y/o Ruvalcaba, arietes exorcistas en la historia reciente de los Pumas que fueron capaces de apagar el fuego del infierno mexiquense y de igual forma, no permitieron que esas llamas hicieran mella en el Pedregal.

Pero en la alineación aparecían otros nombres, los cuáles han ido integrando sus engranes de tal forma que poco a poco están logrando hacer funcionar la maquinaria puma, para poder hasta esta fecha del Clausura 2026, mantenerse invictos y estar peleando los primeros puestos de la general.

Este encuentro era crucial ganarlo a como diera lugar, porque significaba muchas cosas, mantener el invicto, hacer a la C.U. de nuevo un territorio inhóspito para los visitantes, ganarle al bicampeón actual y rebazarlo en la clasificación actual, e ir agarrando confianza para enfrentar los duros compromisos que se le vienen en fechas venideras, con la visita a Aguascalientes, la recepción a Cruz Azul y América y rematar visitando tierras zapopanas para enfrentar al Guadalajara.

Los jugadores lo sabían pero aún así, su inicio en el encuentro fue algo medroso, precavido, situación que los jugadores escarlatas aprovecharon para irse al frente y no dejar reaccionar a los auriazules.

Los minutos fueron avanzando de tal manera que los jugadores locales fueron acomodándose en la cancha y empezaron a replegar a la visita a su cancha.

Pero corría el minuto 26′ cuando Pumas atacaba con Carrasquilla, la incursión era por el centro y entre pases y rebotes, le llegó el esférico a Jordan Carrillo dentro del área del Toluca quien al intentar controlar de pecho, fue «tacleado» por Loan García y con esto conseguir la pena máxima a favor de los Pumas.

Robert Morales se encargó de cobrar desde los 11 pasos y a pesar que el portero choricero adivinó el lado al cual chutó el balón, no consiguió detener su trayectoria hacia las redes y con esto conseguir adelantar a los unamitas.

Era el 1-0 para la causa local, esto al minuto 29′ otorgándole una vez más la Ley del ex a los capitalinos (contando ambas categorías, varonil y femenil), ya que Morales tiene pasado escarlata.

Al minuto 35′, se vino el error del año para los universitarios, ya que una descolgada por parte de Olavio por el centro de la cancha, dejó por velocidad a su marcador y estando solo frente a la portería, con los dos perseguidores más próximos a 3 metros por detrás suyo, hizo una pausa para ver de reojo a Morales que venía por su izquierda. Olavio manda el pase a la llegada de la «Panterita» (con marcador encima), y quizás eso lo presionó, ya que solo ante la cabaña diabólica con el portero vencido ya incluído, mandó el esférico a visitar al Satélite Solidaridad.

Una pifia garrafal que significaba el 2-0 en el marcador y una probable desmotivación para los protegidos de «John Milton».

Pero dice la máxima futbolera «Gol fallado, gol en contra», y en la siguiente jugada en que atacaron los chamucos, 2 minutos después a la falla de Morales se vino un golazo por parte del «Canelo» Angulo para los visitantes que solo dejó de espectador a Keylor Navas con el riflazo a la horquilla que este se inventó.

Era el empate a 1 y las cosas se nivelaron.

El final del primer tiempo llegó y con esta paridad se fueron al descanso.

Se sabía que la parte complementaria traería más emociones, ya que muchas cosas estaban en juego.

El juego reanudó igual que el primer tiempo, con unos escarlatas volcados al frente y unos auriazules defendiéndose como podían, pero nuevamente la balanza se inclinó del lado de los moradores del Pedregal.

Al minuto 62′ se viene un tiro de esquina por la derecha que los cabezazos en ida y vuelta dejaron mal parados a la defensiva escarlata, esto permitió que entrara como «Juan por su casa» el colombiano Álvaro Angulo para tomar la pelota, disparar a quemarropa un tiro raso y pasar la esférica entre las piernas del portero mexiquense y poner de nuevo a los capitalinos con ventaja en el marcador.

2-1 a favor de los Pumas.

Pero los pingos no se querían quedar en paz, así que adelantaron líneas y no podía ser de otra manera para vencer a Navas que con un golazo.

El empate vino en los pies de Diego Barbosa al minuto 73′, tras un saque de esquina que llegó directamente a sus pies para sacar el riflazo y vencer al tico Navas.

Empate que hasta el momento dejaba buen sabor de boca a ambas escuadras.

Pero la visita quería más, y fue por ello.

Al 78′ un ataque por derecha del Toluca propició que un centro al corazón del área fuera rematado de «palomita» por ni más ni menos que Paulinho, y el colofón no podía ser mejor para los acantonados en Metepec.

Corrieron los minutos y el reloj abarcaba 5 minutos más de prórroga, pero ya no hubo más acciones de peligro y el invicto de Pumas quedó para el olvido y ya solo quedará en las estadísticas del torneo.

Ahora, a los auriazules les quedará sanar sus heridas de visita ante el Necaxa y el Toluca buscará aumentar su invicto una jornada más.

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