La cueva felina norteña llamada Zuazua, abría sus puertas y daba la bienvenida a las fuerzas básicas en su categoría Sub-21, para celebrar el partido de vuelta de la Semifinal correspondiente entre Tigres y Pumas.

Ambas escuadras felinas llegaban con la consigna de arrebatar la otra mitad de ticket para acceder al juego por el título, aunque los cachorros capitalinos tenían que remar a contracorriente, ya que llevaban desventaja de un gol ante los felinos regiomontanos.

La cancha 4 de las instalaciones regias fue el marco que vio pitar al nazareno Antonio Villarreal su silbato en punto de las 09:00 hrs, para así dar inicio al partido decisivo.

El juego inició muy trepidante, con llegadas a ambos arcos, aunque muy inoperantes aún para darle peligro real. Tal fue el caso, que la primera aproximación de peligro para Pumas fue al minuto 12′ y para Tigres al 7′ en un mano a mano entre el delantero norteño Isac el «Cuate» Galván y el portero capitalino Miguel Paul, ganado por el guardavallas para mantener el cero en la portería.

Pumas sabía que tenía que meter goles y que no le metieran, y por ello eran tan incisivos al frente, por su parte, los Tigres querían agrandar la ventaja con la cual llegaban al partido para ya poder finiquitar la serie.

Al minuto 26′ se armó un conato de pleito debido a un golpe que le dieron al zaguero Oscar Ruíz.

Para el minuto 33′, Pumas estaba encima, y un minuto de juego más adelante lo comprobó, ya que un centro convertido en sandiazo que le llegó a Yonathan del Valle, lo supo canalizar de la mejor manera, y aún a pesar de tener encima la marca del zaguero nicolaita Manuel Aguilar, recibió el balón, se dió la media vuelta y disparó a bocajarro para batir en duelo al arquero local Antonio Carrera y así poner el 0-1 al marcador del encuentro y el 2-2 global, aunque aún debían meter uno más, por el criterio de desempate.

Ambas escuadras siguieron peleando, llegando con todo a las metas, pero la imprecisión se adueñó de ellos y así se fueron al descanso.

El segundo tiempo no fue distinta la tónica del antecesor lapso, parecía una calca con todo y broncas, golpes e imprecisiones incluidas, tanto así Kevin Borges se fue expulsado por parte de la Universidad, cometiendo falta por detrás en los linderos de área que los dueños de Zuazua pedían a gritos penal, pero ni el referee central ni el abanderado cambiaron su decisión de marcar la falta fuera del área, y así los del Pedregal se quedaban con 10 jugadores, se le venía la noche encima a los auriazules.

Llegó el minuto 79′ y no se había vuelto a mover la pizarra, ya que el empate global prevalecía.

Pero en el 80′ llegó un yerro dolorosísimo para los felinos neoleoneses, ya que un centro unamita por la izquierda por parte de Héctor Ramírez al centro del área local intentó ser rematado, pero el portero «Toño» Carrera no supo como resolver y solo atinó a rebotar el esférico para dejarlo a merced de un pie que, empujara o desviara, y en este caso llegó José González para fusilar al guardameta local y así poner el 0-2 en el juego, y el 2-3 global.

Pumas le estaba arrebatando el ticket de ida a la final a Tigres, pero aún faltaban 10 minutos más el agregado.

Y así pasaron los minutos más nerviosos para la visita, ya que corrió el tiempo restante al reloj más 5 agregados.

Tigres estaba encima y los defensores citadinos sacaban el balón a como Dios les daba a entender, y para su fortuna, lo lograban.

Así, al minuto 90’+5′, el árbitro central pitó el final del encuentro y de esa manera los Pumas Sub-21 pasaron a la final del fútbol mexicano en su categoría correspondiente en fuerzas básicas y saber si se enfrentaba contra el Santos Laguna o ante el Cruz Azul.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *