En un juego pactado para el viernes 13 de febrero, por causas de fuerza mayor se adelantó un día en el cual, enfrentaba a los equipos femeninos de Pumas y Toluca.
La cita estaba programada para las 18:00 hrs y el respetable abarrotó la tribuna que fue habilitada para este partido.
El juego inició movido, con un ir y venir hacia ambas porterías bien resguardadas por Martínez y Toledo quienes tuvieron bastante trabajo, pero supieron resolver con sus intervenciones y comandando su cuadro bajo.

Por momentos el partido resultó flojo, parecía que se estudiaban más de lo permitido y nadie arriesgaba, pero en un descuido por parte de la zaga escarlata tras un tiro de esquina mal despejado por parte de la guardavallas local y un cabezazo ofensivo, Stephanie Ribeiro recibió de espaldas el balón, controló con el pecho y con una tijera en media vuelta mandó guardar la pelota a las redes locales, siendo el minuto 39′ testigo de la hazaña y del 0-1 para las felinas. Un señor golazo.

Era el retorno de la lusoamericana quien entraba de titular, con la capitanía y volviendo a marcar dianas. De esta manera, se fueron al descanso.
Para la continuación, las Diablas Rojas sabían que no podían dar por perdido el partido, y se fueron con todo al frente, para así empatar el marcador.
Corría el minuto 59′ y Kayla Fernández le ponía número a la casa. Era el 1-1 y el empate momentáneo.

Pero tal parece que la energía que emana del Infierno mexiquense es parejo para ambos equipos mayores, y 9 minutos posteriores al empate, vino la volteada a la tortilla.
El minuto 68′ era fiel testigo de Faustine Robert y el 2-1 para la causa choricera, y tal parece que si les pegó en lo anímico a las capitalinas, porque 4 minutos después vino el 3-1 por parte de Eugenie Le Sommer.
Era una debacle para el conjunto auriazul. Pero la raza y el espíritu siempre han hablado por el equipo de la Universidad de México, y tras ese bajón anímico, las chicas visitantes metieron presión a las hijas de Lucifer poniendo el 3-2 por conducto de Michelle González al 74′ corrido.

El juego estaba muy interesante y el marcador lo reflejaba, la afición de ambas escuadras estaba al filo de la butaca porque los goles estaban a la orden del día.
Pero al correr el minuto 87′ cuando las universitarias estaban encima, llegó Brenda Díaz para que a pelota parada desde la esquina izquierda visitante llegó para atacar la portería de Wendy Toledo y dejarla sin oportunidad de atajar la redonda y así colocar el 4-2 definitivo.
El clavo mexiquense que le hacía falta al ataúd capitalino.
Se silbó el final del encuentro y las Pumas cargaron con la derrota, viendo como poco a poco se les escapan las primeras posiciones de la clasificación general, a falta del resto de la jornada y saber a qué lugar quedarán rezagadas.
