Pumas cerraba los compromisos de la fase regular en la cancha del estadio Hidalgo ante un Pachuca que le pisaba los talones en la pelea por el subliderato de la tabla general. En un partido muy intenso los universitarios se imponen 0-2 ante una afición que se tiño de “azul y oro” y fue local en tierra ajena.

La unión en el equipo ha sido notoria. Imagen de PUMAS MX en su cuenta de FB

El partido era considerado ya “juego de liguilla” ya que ambas escuadras han venido de menos a más en este Clausura, donde a media temporada no se tenía claro el panorama para ninguno de ellos y para la fecha 17 se peleaban el segundo lugar general, incluso un posible liderato para los citadinos.

Ferrea pelea entre tuzos y universitarios. Imágen de PUMAS MX en su cuenta de FB

Desde los primeros minutos ambos quisieron imponerse; el primero en tirar fue Pachuca pero quien sí concretó fue Pumas. En un tiro de esquina la defensa local rechazó el centro de Pedro Vite, pero Robert Morales recentró para que Uriel Antuna de cabeza, pusiera el 0-1 en la pizarra al minuto 4.

Uriel Antuna anota su segundo tanto como auriazul, y en el festejo hace referencia al «22» de Alan Medina. Imagen de PUMAS MX en su cuenta de FB

A los tuzos se les venía la noche, además de ir abajo en el marcador, al 6’ se quedaban con un hombre menos, Brian García se pintó de rojo tras una patada a Rodrigo López en medio campo.

El encuentro aunque era joven todavía empezaba a inclinarse a un lado, los dirigidos por Efraín Juárez se adueñaban del balón, con triangulaciones y buen futbol llegaban al arco tuzo, pero entre los yerros propios y que la defensa local se cerraba a tiempo, el segundo tanto no caía.

El primer tiempo agonizaba, y en los minutos de compensación los universitarios ponían el 0-2. Jordan Carrillo, dentro del área fue derribado y se marcó la pena máxima, siendo Robert Morales el responsable de cobrarlo. Con un tiro raso y al centro venció a Carlos Moreno.

Robert Morales puso el 0-2 definitivo. Imagen de PUMAS MX en su cuenta de FB

Para la segunda mitad, Pachuca buscaba acercarse en el marcador pero no lograban concretas las jugadas de pizarrón, hicieron un ajuste en medio campo que parecía que los regresaba a la pelea, pero entre la buena actuación defensiva de Pumas y que las piernas ya les empezaban a pesar, el arco de Keylor se mantenía invicto.

Los minutos pasaban, y la suerte auriazul se hizo presente. Al minuto 76, un disparo local pegó en el travesaño y se ahogaba el grito de “gol” de la afición albiazul. La presión local empezaba a llenar el jarrito, pues las faltas eran más constantes, los roces “naturales” provocaban reclamos y hasta conatos de bronca.

Pachuca de mal en peor, terminaba el encuentro dado patadas de ahogado, en una falta innecesaria a Keylor Navas, José Rondón se fue expulsado en minutos de compensación.

El arbitro pitó el final y la euforia llegó.

Efraín Juárez demostró que “caballo que alcanza gana”, y así pasó con el Club Universidad Nacional. En una parte del torneo, el equipo se veía sin un esquema definido, sin recuperar la garra completamente, con mucho empuje pero poca definición, se jugaba mejor pero se falla mucho más de lo que metía. Y hoy es un digno y duro contendiente al título.

Uno de los ingredientes que puso Juárez, es que la unión y compromiso con y por el equipo son fundamentales, y la foto inicial lo demuestra, salieron con una lona en apoyo a Alan Medina y una imagen de cartón que los acompañó durante todo el encuentro.

Para cerrar con broche de oro, la celebración con la afición. Cánticos entre jugadores, staff y afición llenos de euforia, amor y orgullo auriazul llenan de ilusión a la comunidad universitaria para conseguir la ansiada octava.

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