Lo que en el papel lucía para ser un partido a modo para el cuadro local, con algunos movimientos en la alineación «estratégicamente» hablando bien estudiados y quizás la obtención de los 3 puntos en disputa con un encuentro no tan peleado, resultó ser una noche que por poco el sueño se convierte en pesadilla.
Los Bravos de Ciudad Juárez visitaban el empastado del México ’68 con la idea de no dejarles tan fácil la encomienda.
El juego dió inicio y las acciones parecían que se verían en las porterías, pero las ofensivas se estaban estudiando y de inicio no hubo muchas arremetidas, pero la intensidad fue en aumento.
La primer llegada local se dió al minuto 13′ con Alan Medina por la derecha sacando un excelente centro a la llegada de Robert Morales cabeceando desde poco más atrás del manchón penal y el esfuerzo del portero juarense salvó a su equipo.

Después de esta jugada, el partido cayó en un marasmo de casi 20 minutos, hasta que Bravos se acordó de atacar y lo hizo al 34′ con un arribo por el centro de la cancha, era un 3 vs 3 en la marcación y fue tal la displicencia de la defensiva auriazul que la ofensiva fronteriza avanzó demasiados metros para que Javier Nevárez sacará un violento disparo que pasó entre dos defensores y fue imposible la estirada de Pablo Lara. Era el minuto 35′ y los Bravos abrían el marcador 0-1.
El juego empezó a tener un buen juego, de tal manera que los siguientes minutos fueron algo movidos.
Llegó el tiempo reglamentario a su edad límite y el referee asistente mandó reponer 7 minutos, y eso sirvió para que los Bravos ampliaran la ventaja.
Corría el minuto 45+1′ y Jairo Torres recibe por el centro del campo una ofensiva llena de veneno que nuevamente la defensa dejó avanzar sin siquiera hacer algo de sombra, y Torres no dudo un ápice para sacar un disparo con toda la intención de incrustar la esférica en la red universitaria, y lo consiguió entrando por el angulo superior izquierdo de Lara. Era el 0-2 chihuahuense y se iban al descanso.
Para la parte complementaria, los Pumas sabían que tenían que reaccionar si querían empatar y/o dar vuelta al marcador, era sí o sí.
Corría el minuto 53′ y Alan Medina avanzaba por la banda cuando fue detenido por Eder López. Una falta que no se sabrá a ciencia cierta si fue maliciosa o no, pero en jugada futbolera el tobillo de Medina quedó debajo de la humanidad de López y de momento se tuvo que acudir al VAR para poder tener un mejor juicio al impartir justicia por parte del colegiado, y fue un cartón colorado el que pintó a Eder López, de inicio parecía rigurosa la expulsión, pero al saber la gravedad de la lesión de Medina, parece justa. Medina se fracturó el tobillo izquierdo y se pierde el resto del torneo y mucho más.
El principio del fin para Juárez.
Al 60′ un centro de Uriel Antuna desde la derecha que intentó cabecear la «Pantera», fue reclamada una mano en el área, de modo tal que el VAR entró de nuevo en acción y el reclamo fue afirmativo, se marcó mano deliberada del defensor Murillo por saltar con el brazo extendido y pena máxima para la causa capitalina.

Era el 65′ y Guillermo Martínez ponía el número a la casa al cobrar el penalti a la derecha del portero Sebastián Jurado. 1-2 para Pumas y la reacción daba inicio. 4 minutos después, un centro por izquierda le llegó a modo al «Memote» Martínez y con su especialidad, saltó para rematar y vencer nuevamente a Jurado y empatar el juego. 2-2 al minuto 69′ con doblete de Martínez.

Parecía que así terminaría el juego, ya que era el minuto 85′ y nada para nadie, pero un ataque por la banda diestra después de venir peleando la posición con el zaguero verdinegro ocasionó un pequeño centro nuevamente de Antuna que ni siquiera fue necesario saltar, ya que Robert Morales se agachó un poco para rematar y aunque medio descompuesto el cabezazo, dejó sin oportunidad al canserbero Jurado y magistralmente se ponía el marcador 3-2 para la causa puma.

Llegaba el deceso del encuentro, pero el cuarto árbitro decía que se quería quedar 14 minutos más, era increíble la apreciación pero muy real.
Eso provocó que los Pumas siguieran yendo al frente ante unos Bravos totalmente desfondados y que ya pedían la hora.Y el minuto 90’+7′ fuera testigo de como Morales peleó ante 3 de la defensiva brava, los hizo sucumbir ante sus regates y el disparo a la cabaña verdinegra algo chorreado y con no mucha fuerza, fue suficiente para abatir nuevamente al portero visitante y colocar el 4-2 en la frente de los Bravos.

Finalizaba el encuentro y la goleada de Pumas a Juárez con dos dobletes, uno de Guillermo Martínez y otro de Robert Morales se logró consumar.
La comunión entre equipo y afición está teniendo un corrido romance, ya que ambas partes sueñan y anhelan celebrar la obtención de la 8va Liga y poder bordar la estrella correspondiente en el escudo universitario y por ende, grabar los apellidos de la actual plantilla.
Los 3 puntos obtenidos ponen a Pumas en el subliderato, a falta de algunos partidos aún por disputarse, pero si se llegan a dar esas combinaciones y las estrellas se alinean, los universitarios pueden soñar hasta con el liderato del torneo y recibir todos los juegos de vuelta que logren jugar en la liguilla, y porque no, imaginarse una hipotética final en casa y conquistar la tan ansiada 8va.
