
Efraín Juárez tenía en la cabeza una idea al llegar a Pumas, su «Alma Mater», y era llevarlos a una final y poder darle la tan ansiada 8va Copa de Liga y quizás hasta un extra «internacional».
Poco a poco fue llevando sus piezas para armar el puzzle que en su cabeza ya tenía armado, y lo visualizaba partido a partido.
Criticado, exigido, polémico, pero consiguió lo que se propuso, o por lo menos, uno de los 5 objetivos trazados.
Los partidos no son iguales, y hace unas semanas se había enfrentado al mismo Pachuca en su cancha, ese «Hidalgo» que ya fue testigo de hazañas campeoniles auriazules y que también fue fiel visor de la derrota de sus tuzos hace 3 semanas atrás, y esos mismos equipos jugaron más cerrado el jueves pasado, provocando una derrota para el cuadro de Juárez, el mismo que al despedirse de la afición en la tribuna, les dijo con señas que en Ciudad Universitaria se verían las cobrarían a los hidalguenses.
Y así fué.

El respetable hizo su aparición en las gradas de tal manera que del lado del Pebetero y como ya es costumbre, se recibió al equipo con un mural y fuegos pirotécnicos, listos para ver a sus amados Pumas hacer la hazaña y pasar a la final.
El juego inició movido, los auriazules sabían que tenían que salir con el cuchillo entre los dientes y en «Ipso Facto» ofendieron la portería de la visita.
Este partido era decisivo y Juárez metió a su mejor cuadro para buscar el gol de inicio, y lo sabían Olavio Junior, Osmar Morales y Carlos Antuna, ya que fueron incisivos en la ofensiva respaldados por Jordan Carrillo y Eliécer Carrasquilla viniendo de atrás.

Opciones claras hubo, pero otras aún más, ya que al minuto 10′ Osmar Morales dejó escapar la primera de gol para los felinos al mandar por encima del travesaño su cabezazo envenenado.
El mismo Osmar dejó ir la que quizás fue la más clara del partido, porque tras un pase a profundidad de Angulo a Carrillo, este mandó un centro al área chica que se paseó el balón por toda la zona baja roedora sin encontrarse un pie que la sacara o metiera, hasta que Morales llegó a empujar, pero se fue desviado por arriba del larguero.
Al 32′ un tiro libre directo también se fue por encima de la cabaña albiazul.
Posteriormente al 43′ una llegada por izquierda fue a mover las redes, aunque se movieron por la parte de fuera.

Así se fueron al descanso, con un cuarto por jugarse y un Pachuca encerrado en su área, defendiendo ese golecito del neerlandés-marroquí Oussama Idrissi a cal y canto.
El inicio del segundo lapso no fue diferente, y no podía serlo, ya que los universitarios necesitaban aunque sea un gol, un solo gol que diera tranquilidad y confianza para seguir buscando más anotaciones.
Tal era el encierro del Pachuca que su primer aproximación de peligro de dió hasta el minuto 53′.
Pero inmediatamente a esa acción, Pumas se fue al frente consiguiendo una falta en las inmediaciones del área tuza, y al 55′ el Señor Jordan Carrillo se mandó un zapatazo de tiro libre directo que cuál lección de billar de barrio, usó las dos bandas para lograr una carambola y conseguir el gol de la tranquilidad y esperanza.

El balón pegó en el poste derecho del portero y se incrustó a la red izquierda sin que el arquero visitante se moviera.
Gol que emparejaba el global y daba el pase momentáneamente a los universitarios.
Y ahora sí, los tuzos tuvieron que irse al ataque, pero nada claro, todo lo detenía la Muralla Navas y su zaga.
Y al minuto 82′ Enner Valencia recibe un centro elevado que cabeceó, pero quizás por la mala postura al rematar se fue desviado y Navas solo acompañó el movimiento.
Al 90′ un centro calca de Valencia pero está vez fue rematado con una media tijera, no logró su objetivo y se quedó en manos de «Keylord».

Al 92′, Salomón Rondón se perdió quizás la oportunidad más clara para eliminar a los auriazules, pero al quedar solo frente al canserbero local probablemente los nervios le ganaron y mandó tremendo zapatazo al cielo que sacó el balón hasta el jardín botánico al sur del Campus universitario.
Al 94′ un tiro de esquina se veía muy riesgoso, ya que al fildear la esférica, el portero tico se fue en banda y el balón seguía vivo, pero al recentrar, la de gajos se fue muy arriba y lejos de la portería local.
Ya no hubo para más, Pachuca le apedreó el rancho a Pumas pero no consiguió algo y se murió de nada, quisieron aguantar y por poco les sale el tiro, pero Universidad se plantó bien y aunque sufrido, pero el pase lo consiguieron ellos.
Muy criticado el pase, porque lo mencionan como el rey de los empates, pero Pumas no tiene la culpa que el sistema le de esa ventaja, no es el primer equipo que consigue sus pases así ni tampoco serán los últimos, así que mientras se permita, los equipos jugarán con esa ventaja de haber hecho bien la tarea en la temporada regular.

Y gracias a eso…
…PUMAS ESTA EN LA FINAL DEL CLAUSURA 2026.
