
Las chicas universitarias oyeron un timbrazo en su casa, y al abrir la puerta, se encontraron a un enjambre proveniente de Zapopan, específicamente de la Academia AGA, y eran las chicas del Atlas femenil.
El sol caía a plomo a la medianía diurna, y las puertas del estadio Olímpico Universitario daba la bienvenida a sus moradoras, quienes necesitaban ganar sí o sí para no rezagarse más de lo que ya estaban en su grupo y buscar los puestos de liguilla.
Las acciones iniciaron con ganas de ofender por parte de las auriazules, y por mucho tiempo, si no es que casi todo el partido, las rojinegras se ausentaron del encuentro.

Intentonas al minuto 4′, 6′, 9′ y 12′, anunciaban una catástrofe para las jaliscienses, pero no fue así.
Una jugada «de riñones» al minuto 17′ por parte del dorsal 7 de las felinas, quien controló y condujo el esférico por la lateral derecha, se quitó a la portera (estuvo en plan grande), a tres defensas y pudo puntear la pelota al fondo de la red.

Un beso demasiado anhelado por la parcialidad estudiantil que generó el grito de «gol» en las tribunas del «México ’68».
1-0 para las Pumas.
Transcurrió el primer tiempo y las rojinegras del Atlas siguieron con el mismo guión, no aparecían en escena, aunque la única en aparecer fue su portera, quien sacaba todo lo que le llegaba.
Tras el descanso, la tónica no cambió, las capitalinas encima de la rival y las tapatías no daban una, siguieron dependiendo de lo que realizaba su portera que a esas alturas del juego, parecía pulpo, con tantos brazos y sacando pelotas a discreción.

Ribeiro, Hix, Chinchilla (partidazo de la tica), y después Chavero y Gielnik, no pudieron horadar de nuevo la portería de las visitantes, y así terminó el encuentro.
Fue un gol que le dió la victoria a las universitarias frente a las académicas, y fue suficiente para quedarse con los 3 puntos y sumar un poco más, pero si el marcador se quedó así y no fue más abultado, fue gracias a la portera Camila Vázquez. Sin ella, los cartones habrían sido de escándalo.
Cabe mencionar que las rojinegras estaban mal y de malas, ya que tuvieron un penalti a favor al minuto 34′ y al ejecutarlo Aitana Martínez Montoya, la arquera Wendy Toledo se puso la capa de Heroína y salvó a su escuadra con una atajada doble, ya que el contra remate también lo atajó.

Y en el segundo tiempo, en menos de 10 minutos se quedó con 10 mujeres en la cancha, ya que Fátima Delgado Cortés vio la tarjeta ámbar dos veces, provocando ver el plástico grana al aire e irse a bañar temprano.
Las Pumas suben al 4to lugar del grupo B, aunque en la General están en 8vo lugar, arañando el último puesto de liguilla con 16 puntos, mientras las chicas del Atlas se quedan en 5to lugar del grupo B, y 12vo lugar general con 12 puntos.

