
El máximo torneo balompédico a nivel mundial se está llevando a cabo en tierras norteamericanas, siendo la actual mayor atracción para propios y extraños al fútbol, o al soccer, como le llaman en algunas partes del mundo.
Los torneos locales finalizaron y dieron paso a las secciones, en las cuales los clubes envían a sus mejores hombres a competir por el orgullo de portar los colores nacionales, y en este caso, nuestros Pumas no fueron la excepción, ya que enviaron a 3 de sus jugadores al torneo internacional representando a México, Ecuador y Panamá (este último ya eliminado en la Fase de grupos).
El destino quiso que México y Ecuador se enfrentaran en la primer ronda de «Knockout» o también llamada «Eliminación directa» (los dieciseisavos de Final), en los cuales la selección mexicana tiene a Guillermo «Memote» Martínez en sus filas y la selección ecuatoriana tiene encuadrado a Pedro Vite, ambos jugadores de la actual plantilla auriazul.
Mención aparte, la Selección de México tiene otros jugadores con pasado auriazul (canteranos y adquiridos), pero ese es tema para otras líneas.

El juego se desarrollaba en el Estadio Azteca o Banorte (llamado Ciudad de México por temas FIFA) al sur de la ciudad capital mexicana.
Pedro Vite saltaba a la cancha como titular por parte de los sudamericanos, mientras que Guillermo Martínez aparecía en la banca por parte de los norteamericanos.
El juego se desarrollo muy intenso desde el minuto 1, ambas plantillas sabían lo que se peleaban y no querían dejar nada al azar.
Vite, a diferencia del partido contra Alemania en la jornada 3 de la fase grupal en el cual parecía un vendaval, ahora se vió muy opaco, no aparecía dónde normalmente debería estar, ya que la media cancha mexicana agarraba todo en pies de Gilberto Mora «Morita» y Roberto «Piojo» Alvarado.

La dinámica mexicana terminó por colapsar a «la» Tricolor y al minuto 22′, un pase a profundidad a Julián Quiñones lo hizo correr en dirección de la portería de «los Panas», y al controlar la esférica, recortó a un defensor con jersey ámbar y sacó un riflazo que dejó sin oportunidad al portero «visitante» para incrustar el balón en la esquina del travesaño y así poner el 1-0 para la causa verde.
Era la esperanza para una afición que ahora adoptaron la tan famosa frase del «Y si sí?» que Efraín Juárez acuñó para sus (en ese entonces) Pumas, pero está vez, es a nivel nacional.

El juego siguió y Ecuador quería resurgir, no darse por muerto tan pronto y adelanto líneas, pero esto provocó que México volviera a encontrar por dónde hacer daño, y 9 minutos posteriores, al 31′, se vino una jugada de riñones en el área amarilla que culminó con un Raúl Jiménez empujando la pelota a las redes y así poner el 2-0 momentáneo.
Y a pesar de los intentos por buscar algo más por parte de ambas escuadras, así se fueron al descanso.

Vite saltó nuevamente a la cancha con la escuadra titular ecuatoriana y Martínez hacia lo mismo en la banca mexicana.
La segunda parte fue literalmente, una batalla campal de dos bandos que se empezaron a hacer daño físico innecesario.
Golpes hacia los jugadores y las aproximaciones a la portería defendida por Rangel, provocó que los cambios hechos por Javier «Vasco» Aguirre en su cuadro fueran para contrarrestar los hechos por Sebastián Beccacece, no dándole la oportunidad de ingresar al «Memote» a la cancha y quedándose en la banca por este juego, inclusive la selección del medio mundo se pintó de rojo, debido a que una de sus estrellas, Piero Hincapié, no se cansó de provocar jugadores mexicas, y el colmo fue cuando estando «insultando y/o hablando» a Santiago Giménez, se tapó la boca con la mano, acción penadísima por la FIFA con la «Ley Vinicius o Prestianni», que ya habia provocado una roja a Miguel Almirón de Paraguay y se la perdonaron a Jude Bellingham de Inglaterra.

Al final del juego Vite aportó poco para la causa inca y fue bien neutralizado por parte de los defensores aztecas.
Por parte de Martínez y como ya se mencionaba, pasó el partido en el banca debido a las condiciones y tácticas del partido.

Han sido pocos los minutos que ha jugado Guillermo Martínez a lo largo del torneo, pero cuando ha estado dentro del terreno de juego, ya hecho el trabajo que el Director Técnico Aguirre le ha encomendado.
Quizás los goles y reflectores se los están llevando otros jugadores, pero Martínez ha sido parte de la orquesta que provoca esa sinfonía al frente, y ya sabido hacer su trabajo, por algo Javier lo llevó en su selección.

Mención especial son los casos de los canteranos Erick Lira (hoy con Cruz Azul) y Jesús Gallardo (con Toluca) y Johan Vázquez y César Huerta, que tras tener su paso por la institución universitaria, portan con orgullo su pasado auriazul y que hoy por hoy, son piezas fundamentales en el accionar de la selección mexicana.


A esta hora, ya sabremos quién es el siguiente rival de México en el torneo, y muy probable es que sea la flemática selección de Inglaterra, pero la selección africana representativa del Congo tiene la última palabra.

